PRIMER LUNES

Cuando el mundo te mira con cara de lunes, es difícil despertar. El cemento de la ciudad hierve, sofoca y no despabila. Pero ahí, absorto de la realidad nos mira saltando de la esquina a media cuadra sin parar. Como si llegará tarde algún lado sin saber por dónde ir. De ojos rosados, café con leche sin chaqueta ni reloj frena mi tiempo para despertarme. Un conejo invita a recordar para que estamos en esta vida. Para vivir cada día como lo es, único, y llevar a flor de piel la curiosidad. El estrés no debe ganar porque despista y no deja reconocer todo lo que nos rodea. No estemos de prisa como el conejo, paremos y veamos el mundo. Sigamos nuestro instinto para descubrir aventuras. Es una guía para conocer este mundo que tiene mucho que ofrecer y poco de ordinario. Un encuentro fugaz que atrae el viajar lento. Remite al famoso “vísteme despacio que tengo prisa”. Así arrancó mi 2017, los primeros pasos de un año mágico.

Buenos Aires. Enero, 2017.

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