DISYUNTIVA

Berlin. Una ciudad de bloques de cementos presentados en forma de laberinto. Un bosque de granito, frio y gris. La sencillez de la estructura y la claridad que genera el reflejo del escaso sol en la nieve crean un clima solemne. A primera vista parecen sarcófagos que aumentan su altura al recorrerlos. Una cuadricula perfecta, ordenada y confusa a la vez, caótica pero legible.  Es el contrapunto en el centro de una ciudad vital. La angustia aparece paso a paso y la tensión por saber quién está detrás del muro. Te cruzas en cada esquina con desconocidos que desaparecen instantáneamente. Te atrapa el silencio, te aísla y sus corredores te llevan a la reflexión. Estamos hundidos entre columnas levantadas por el dolor para recordar. Porque para que no vuelva a ocurrir, es necesario un tiempo para pensar. El primero de su especie en Berlín, 60 años más tarde.

Berlín. Febrero, 2010.

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