LUZ

Luz. No recuerdo porque caminábamos por ahí. Seguramente de paso hacia otro lugar. Un conjunto de calles comerciales con pequeñas tiendas de antigüedades y talleres en decadencia. Las veredas están repletas de chatarra que ya no entran en los locales. Nada que atraiga verdaderamente nuestra atención.

El cemento y el cansancio de patear desde temprano la ciudad donde se originó la cultura occidental,  hacen notar más el calor. Las paredes con historias de graffitis que se superponen terminan de cerrar esa sensación agobiante. Detrás de un camión recolector de basura encontramos eso que no estábamos buscando. La mirada agotada dejó de ver para mirar hacia arriba.

Pittaki es una calle estrecha en el área de Monastiraki, en el centro de Atenas, perpendicular a Ermou y junto al metro. Un lugar rodeado de la oportunidad de vender y comprar de todo: ropa, muebles y trastos de todo tipo y de segunda mano; pero pocas casas residenciales.  Como toda zona comercial, al caer el día queda desierta y oscura.

Desde la vereda de enfrente ya se puede ver y te invita a entrar. En otra oportunidad ese tipo de calles son las que evitarías pasar o en última instancia acelerarías el paso. Con una simple acción esa actitud desaparece.

Hace unos años un grupo de artistas griego invitó a los vecinos para cambiar la imagen del lugar donde vivían. BEFORELIGHT utiliza su conocimiento del diseño de iluminación para crear instalaciones y eventos artísticos para dar a conocer el carácter dinámico de la luz. La propuesta era que cada uno done sus viejas lámparas en desuso con el objetivo de transformar esta calle en un sitio más iluminado. No sólo otorgaron los artefactos, fue una excusa para trabajar juntos en el proyecto.

El resultado es una explosión de un local de lámparas. Candelabros, campanas, de papel, arañas y muchas más. Un techo de colores, un conjunto de 150 diferentes lámparas, entre clásicas y otros artefactos reinventados como tal. Una familia que salió a la calle para darle una identidad y trabajar juntos por la regeneración de este espacio.

La luz es vida, aunque las vemos apagada, la calle es un lugar feliz y acogedor. Perfecto para tomar fotografías y elegir cuál es tu favorita. Un pasaje donde elegiría vivir. Lo que antes era una calle más en la ciudad, ahora es un destino que al pasar te obliga a parar.

Atenas. Junio, 2015.

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